Llevo una semana pensando en mi 2010, en cómo lo viví y en cómo está terminando. Lo he repasado en mi cabeza con imágenes, personas y experiencias, y cada vez que lo hago me doy cuenta que ha sido un año que he disfrutado mucho y me siento lista para el año que sigue.
Mi 2010 no comenzó nada bien. Incertidumbre, miedo, impaciencia, inseguridad...todo esto me abrumaba a diario, incluso a diez días de que 2009 terminara y al menos dos meses después de haber empezado el 2010. Era como si todo me dijera que mi ciclo en DC había terminado pero una pequeña parte de mí, estuviera segura de que todavía había algo más.
No me fue fácil seguir mi instinto, ese que se empeñaba por abatir la incertidumbre y demostrarme que en efecto mi tiempo aquí no había terminado, tuve que confiar...simplemente confiar. Confiar en mis fortalezas y habilidades, en mi fuerza y corazón, en la gente que me decía que todo saldría bien.
Esa confianza fue la que me motivó para seguir, a pesar del cansancio y de lo lejos que se vislumbraba una nueva oportunidad...simplemente, no me di por vencida y aquí estoy terminando otro año más en DC.
Ha sido un año loco e intenso del que he aprendido y sigo aprendiendo...
...que aunque raye en lo optimista-superación personal-discurso de Obama- es posible superar las expectativas que uno tiene sobre sí mismo, que para ser grandes debemos primero ser conscientes de todo lo grande que podemos lograr.
...que ser un "control freak" no es bueno y hace daño. Que es cuestión de aprender a discernir entre aquellas cosas que no puedes controlar pues aún cuando dediques todos tus esfuerzos y energías en ello, si no está en tí, entonces es mejor dejar que las cosas fluyan por sí solas.
...que aunque pareciera que la gente se olvida de tí porque vives en otro país, realmente la distancia no aleja sino une más, solo es cuestión de voluntad.
...que la soltería nos gusta y nos asusta.
...que los estereotipos existen y que son necesarios pues hacen nuestra vida más fácil, solo hay que tener cuidado porque suelen acortar nuestra visión de la realidad. Se me ocurren algunos ejemplos,
- aprendí que los italianos son rudos y no tan guapos, que los franceses son amables y aunque la imagen de París está llena de cliches, la realidad es totalmente lo contrario a ellos. Me encanta y viviría ahí por siempre.
- aprendí que si bien, hay "gringos" etnocéntricos, cuyo conservadurismo los hace ignorantes y cerrados...también hay muchos que valen la pena, cuyo idealismo te contagia y te permite conocerlos mejor como cultura y nación; que tienen una forma muy particular de divertirse. Que son capaces de superar los estereotipos que tienen sobre los demás...tan es así, que sé de algunos que sin ninguna objeción, adoptaron a una "little mexican" dentro de su "clan".
Y seguro que aprendí muchas cosas más que en este momento no puedo convertir en oraciones. Solo quiero terminar diciendo que durante casi 3 años de vivir en D.C. he vivido varios ciclos y he sido capaz de cerrarlos bien antes de comenzar otro. Y creo que así en general vamos viviendo la vida, pasando de un nivel a otro -algo así como en los videojuegos...no podemos pasar a otro nivel sin haber terminado uno previo.
Puede que esos ciclos coincidan con la conclusión del año pero puede que no, sin embargo creo totalmente que cada enero representa una oportunidad nueva y diferente y que nunca está de más, evaluar lo que tenemos y con ello, definir lo que queremos para el año que empieza.
A cinco días de que termine 2010 y con ello, una década muy importante en mi vida...quiero agradecerles su compañía, su apoyo, su alegría y buena vibra, todos los momentos y locuras compartidas, todas las pláticas, la paciencia y toda la fuerza que me envían.
Que tengan un gran y feliz 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario