Fernando Chávez Castañeda, escritor mexicano, ha escrito uno de los varios libros que sigo sin terminar y al mismo tiempo, sigo disfrutando al leer; el título, "Fernanda y sus mundos secretos". Este cuenta distintas historias de una niña que se sentía y era diferente... diferente a los esquemas marcados por la sociedad pero al mismo tiempo, similar a los secretos que esa sociedad guarda, lejos de su vista y la de cualquier otro que se atreva a explorar.
Son historias de aquellos que son diferentes a los demás. Parecen grandes fantasías pero esconden mucha realidad.
En lo personal, siempre me he sentido un bicho raro. ¿Por qué? Porque siendo niña me crié en un círculo rodeado de niños, los primos más cercanos a mí eran hombres... aún cuando tuve Barbies y juguetes de niñas también jugué con el barco pirata, y partidos de basquet ball y americano que aunque no entendía a la perfección, me divertían a montón. Y porque cuando empecé a relacionarme con niños y niñas de mi edad pero ajenos a mi familia y amigos, me sentía mal de decir que un ojo morado me lo había ganado después de lanzar la pelota en una tarde de viernes con mis primos. Eso me hacía distinta porque rompía mis propios paradigmas, sobretodo aquellos impuestos a partir de las estrictas diferencias de género. Me seguí sintiendo bicho raro porque a mi primer novio le dije que me gustaba y empezamos a andar, al segundo le dije lo mismo y sé que si no hubiera sido por eso, nunca habríamos andado... Si romper esquemas me hace un bicho raro, entonces me gusta serlo.
Soy la única de mis amigos que decidió aventurarse y salir del país, mudarse a una ciudad donde no conocía a nadie y empezar de cero.
Recuerdo mucho una de las primeras clases de mi carrera, Relaciones Internacionales. Durante el primer semestre, en cada clase nos hacían presentarnos y contestar varias preguntas entre las cuales debíamos contestar, ¿por qué decidiste estudiar esta carrera? La respuesta más común: porque me gusta viajar, me gustaría ser Embajador(a). Y yo, ante tal respuesta, pensaba, "¡Claro!, ¿A quién no le gusta viajar? ¡Por favor! qué tipo de respuesta es esa!" Pero después de unos años, me di cuenta que no cualquiera está hecho para viajar ¿Por qué? Porque resulta salir de tu zona de comfort, enfrentarte a lo desconocido y sobrevivir ante ello.
Y por tanto regreso a eso del ser diferente...a mí me gusta confrontarme con lo que es distinto a mí y aprender de ello. Llevo ya casi tres años fuera de mi zona de comfort, viviendo en un país extranjero, con una cultura ajena a mí y he aprendido que todos somos tenemos un cierto grado de rareza, la cual le da sabor a nuestra vida.
En mi caso, asumo lo de bicho raro porque soy honesta, jetona y a veces, grinch. Pero esa es la forma en la que me expreso y manifiesto lo que soy, no puedo ser hipócrita ni prentender que las cosas me molestan o emocionan cuando no. Nunca fui la niña popular de la escuela aunque me juntara con la gente popular, nunca he sido la niña coqueta a la que todos buscan... pero siempre he sido a la que buscan para encontrar un buen consejo, una plática honesta y un momento de grata compañía.
Descubrir quién eres y respetar tu esencia es un proceso difícil pero una vez que lo descubres, es importante hacerlo consciente de tal manera que nadie sea capaz de robar o negar tu esencia. Por eso, me gusta ser un bicho raro y doy gracias por eso.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario